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    El almacenamiento logístico es una pieza clave en el funcionamiento de las empresas de ámbito industrial, comercial o dispensadoras de servicios. Desde sus instalaciones físicas puedes observar un flujo incesante de mercancías, información y otros recursos hacia los departamentos donde son requeridos.

    El almacenamiento logístico

    Cada empresa tiene sus propias necesidades de logística. No trabajan igual en una gran compañía industrial que en un pequeño negocio de comercio electrónico. Los procesos de producción dependen de un trasiego continuo de materiales, y los almacenes han de soportar mucha presión. En la distribución comercial, por otro lado, la satisfacción del cliente te obliga a un ajuste de tiempos y al control detallado de los procesos implicados.

    Lo mismo ocurre en el caso de un centro logístico para el comercio electrónico: conservar, manipular y mover productos con rapidez y garantías de seguridad no es una opción. Es la base sobre la que edificas cualquier estrategia prometedora para un ecommerce. El impulso de un negocio online se manifiesta con las innovaciones y avances logrados en sus líneas de distribución.

    La automatización en la preparación de pedidos obliga a una planificación exhaustiva de recursos y medios humanos empleados. Tienes un checklist por cumplimentar para cada proyecto de almacén:

    1. Máximo aprovechamiento de las capacidades volumétricas de los depósitos de mercancías.

    2. Fijar como labores a acometer por los empleados las que no pueden ser ejecutadas por máquinas.

    3. Diseño de equipos a medida de los procesos necesarios para el desarrollo del negocio.

    4. Mantenimiento de la capacidad de acceso a las mercancías y al control automatizado de inventarios.

    5. Garantías de contar con un ambiente cuyos parámetros fisicoquímicos sean los ideales para la conservación de los productos.

    6. Sistemas de vigilancia que impidan los accesos o las manipulaciones no autorizadas.

    Los departamentos responsables de la logística orientan sus agendas diarias a controlar estos puntos clave. Y también a aquellos específicos de cada tipo de negocio en concreto.

    La logística de almacenamiento

    La capacidad de almacenamiento tiene un impacto directo en los canales de distribución de las organizaciones. Va más allá del músculo logístico, pues los almacenes bien dimensionados hacen posible la atención óptima de la demanda. El ahorro de recursos financieros y, sobre todo, de tiempos se traslada directamente a la cuenta de resultados.

    La trabazón entre logística y almacenes es íntima y estructural. El buen funcionamiento del departamento requiere un alineamiento preciso entre planes y medios. Para atender a los objetivos reservados a estas infraestructuras has de conocer las siguientes variables, que debes estudiar y perfilar con exactitud:

    1. Diseño de la distribución de espacios internos en el almacén. Este aspecto deberá considerar los procesos habituales de la empresa, las situaciones de contingencia críticas para su continuidad y los planes futuros de crecimiento o mejora.

    2. Utilidades y herramientas de automatización del manejo de los materiales. Son básicas para minimizar los costes económicos y reducir al mínimo los tiempos empleados en recepción, ubicación, examen, preparación y envío de los recursos empresariales.

    3. Servicio de expedición de pedidos. Debe ser capaz de superar los picos de demanda con mantenimiento de tiempos de entrega y sin merma de calidad. Buena parte de la imagen de la empresa depende de las metas logradas por este departamento.

    4. Flujo de información sobre inventarios, procesos y responsabilidades. El tráfico digital es intenso y constante. Los datos aportados son un recurso básico de gestión y administración para la empresa.

    5. Garantías firmes frente a riesgos de sustracción, pérdida o deterioro de mercancías.

    Qué sistema escoger

    La elección de un modelo de almacén para tu servicio logístico dependerá de varios factores estratégicos. Las empresas suelen tomar un modelo de referencia como ejemplo de gestión entre negocios similares al que administran. Lo que es seguro es que, cuando una organización ocupa los primeros lugares en los rankings de rentabilidad, el servicio logístico es responsable de una parte fundamental de ese éxito.

    Los criterios para decantarse por uno u otro dependen de estas características de tu negocio:

    1. Volumen de producción o de ventas que deberá ser atendido.

    2. Distribución geográfica del mercado consumidor y del previsto en los planes de crecimiento.

    3. Naturaleza del sector productivo o comercial, con incidencia en las garantías de calidad que deben ser preservadas. Los estudios de comercialización de los organismos oficiales mantienen una actualización de la información legal y mercantil disponible.

    4. Los tiempos previstos para atender una demanda, y los medios disponibles para que la respuesta sea efectiva.

    5. El modelo de negocio específico, y si este debe decantarse por una ventaja competitiva concreta para alcanzar una posición en el mercado.

    En definitiva, el almacenamiento logístico no es un complemento de la acción empresarial. Al contrario, se inscribe en el centro mismo de su estrategia de posición y crecimiento en el mercado. Si te ha despertado el interés el tema tratado aquí y deseas ampliar el contenido mediante la aportación de experiencias propias, no dudes en expresarlas en los comentarios.

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