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    Una buena logística es fundamental para que podamos adquirir en el mercado los productos que necesitamos. Son muchas las técnicas que pueden usar las empresas para conseguir agilizar los tiempos de transporte de la mercancía, pero, en esta ocasión, nos vamos a centrar en explicarte en qué consiste el cross docking. Vamos a ver algunos ejemplos y las diferentes formas que existen de llevar a cabo esta técnica.

    Ejemplos de cross docking

    El cross docking es una técnica logística cuya peculiaridad es que apenas existe tiempo de almacenaje. La mercancía llega del proveedor a la empresa de servicios logísticos y, prácticamente de forma inmediata, se pone en marcha para ser entregada a su destinatario final, ya sea este una empresa o un consumidor.

    El proceso de almacenaje cuesta dinero, por lo que las empresas que deciden usar esta técnica pueden ahorrar sensiblemente en costes de logística. De hecho no solo ahorran dinero, sino también tiempo, puesto que la preparación de pedidos es mucho más rápida y los bienes llegan antes a su destino.

    Lo entenderás mejor con unos ejemplos prácticos que te ayuden a ver cómo funciona este sistema.

    1. El sector de la alimentación.

    Hay productos que, por su propia naturaleza, deben llegar casi de forma inmediata del productor al consumidor. Es el caso de los productos alimenticios perecederos (frutas, verduras, pescado fresco, etcétera).

    Aquí el sistema de cross docking no es una elección, sino una auténtica necesidad. Si un producto fresco pasa demasiado tiempo en un almacén es posible que, cuando sea puesto a disposición del consumidor final, haya perdido muchas de sus propiedades. Puede que incluso ya no esté en condiciones de ser vendido, lo que supone una importante pérdida de dinero.

    Al trabajar con productos que tienen una fecha de caducidad cercana, las empresas de logística deben ser lo más eficientes posible. Se intenta que la mayor parte de las mercancías salgan del almacén en el mismo día en el que llegan. Como muy tarde, los alimentos deben salir hacia su destino al día siguiente de haber llegado al almacén.

    2. El e-commerce.

    Si en el sector de la alimentación la prisa por transportar el producto está originada por la propia naturaleza perecedera del mismo, en el caso del e-commerce la razón que impulsa a mover las mercancías rápidamente son los gustos del consumidor.

    Seguro que si has hecho una compra online en alguna ocasión, el tiempo de entrega ha sido de gran importancia a la hora de decidirte por un proveedor u otro. Nos pasa a todos, si vemos un producto que nos gusta en una tienda online pero va a tardar demasiado en llegarnos a casa preferimos buscarlo en otro lado.

    Un reciente informe de BBVA Research ha puesto de manifiesto que el comercio electrónico en España sigue creciendo, y en 2018 supuso el 20 % del gasto de los consumidores. Esto se debe a la mejora de la confianza en las compras online y a una notable mejora en los servicios de transporte de mercancías, que logran que el producto comprado pueda estar en las manos del consumidor en un plazo de 24 a 72 horas.

    El comprador online quiere recibir su mercancía lo antes posible, y esto obliga a las empresas a ajustar al máximo el stock, de forma que los productos pasan poco tiempo en el almacén antes de llegar al consumidor.

    ¿Qué tipos de cross docking existen?

    Este sistema de distribución no siempre es igual. Hay varios tipos de cross docking entre los que las empresas pueden elegir. Los más importantes son, fundamentalmente, estos dos:

    Predistribuido.

    En este caso, el operador logístico ya tiene la mercancía organizada, de modo que cuando llega el pedido solamente debe prepararla para que salga lo antes posible hacia su destino final.

    Consolidado.

    Este sistema requiere algo más de manipulación, puesto que la mercancía a enviar no está organizada. Es decir, que es necesario que la empresa de logística modifique la unidad de mercancía recibida y elabora un envío diferente antes de proceder al transporte.

    Un ejemplo de cross docking predistribuido sería el envío de un palé de vino, mientras que un ejemplo de sistema consolidado sería recibir varios palés con diferentes bebidas y crear con parte de esa mercancía un palé que lleve vino, whisky y ginebra para entregarlo en una tienda.

    No importa si se escoge el sistema predistribuido o el consolidado: ambos tienen importantes ventajas para la empresa contratante, como reducir los costes de manipulación de la mercancía, reducir la necesidad de espacio de almacenamiento e incrementar la velocidad del flujo de productos.

    Pero es cierto que cada uno de ellos se adapta mejor a un tipo de negocio. Por eso, si estás pensando en usar el cross docking para el envío de tus mercancías, lo mejor es que consultes con un especialista para conocer cuál es la mejor solución en tu caso.

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